Dónde comprar flores las 24 horas en Zúrich

¿Necesitas flores en plena madrugada? ¿No sabes dónde conseguir un ramo a las tres de la mañana en Zúrich? La vida no entiende de horarios comerciales. Hay veces que necesitas flores y las necesitas ya, sin excusas. Por suerte, la ciudad tiene un recurso local que es una joya. En la conocida floristería Blumerei Kalkbreite hay una máquina expendedora de flores que no cierra nunca. Ni de día, ni de noche, ni en festivos. Una salvación absoluta para ese regalo de última hora que casi se te pasa o esa sorpresa mañanera que quieres dar. Más abajo tienes un mapa para que la encuentres sin problema.

La máquina está justo en la parada de autobús de Kalkbreite, pegadita a la floristería. No descansa. Funciona las veinticuatro horas, todos los días del año. Y lo mejor es que el equipo de la tienda la cuida con mimo. Cambian los ramos frescos a diario, sin falta. Así que siempre te llevas flores de calidad, no restos del día anterior. Está ahí para esos momentos en los que un ramo lo dice todo. Puede que casi se te olvide dar las gracias a alguien importante. O que vayas de camino a algún sitio y quieras llegar con un detalle bonito. O simplemente que sean las doce de la noche y te apetezca regalar flores porque sí.

A la gente de Zúrich le encanta. Los clientes no paran de decir lo preciosas que son las flores. Y del personal de Blumerei Kalkbreite hablan todavía mejor. En las reseñas repiten una y otra vez que son majísimos y que saben muchísimo de lo suyo. Da igual que la tienda esté cerrada: ese cariño que ponen en todo se nota también en los ramos de la máquina. Ah, y otro punto a favor: los precios son muy razonables.

Comprar es pan comido. Lo primero, elige el ramo. Dale al botón de arriba. Ese botón hace girar las bandejas del interior, que están en varios niveles. Tú solo tienes que ir girando hasta que el ramo que te guste quede delante de la ventanilla. Sin prisas. Mira bien y quédate con el que más te llame la atención.

Ahora toca pagar, y aquí tienes dos caminos. El primero es TWINT, la aplicación de pago con el móvil más usada en Suiza. Rápido e indoloro. Escaneas el código QR que hay en la ventanilla, al lado del ramo que has elegido, y pagas desde la app. Luego mira la pantalla electrónica de la máquina para comprobar que el importe aparece bien reflejado. Listo.

¿Prefieres pagar en efectivo? También se puede, pero aquí hay que ir con cuidado. Tienes que pagar el precio exacto, céntimo arriba, céntimo abajo. La máquina solo admite billetes de francos suizos de 10 o de 20. Nada de monedas, nada de otros billetes. Y muy importante: no devuelve cambio. Así que lleva la cantidad justa encima o te vas a quedar con cara de póker.

Y por fin, el momento bonito: recoger tus flores. Cuando el pago esté confirmado, pulsa el botón de abajo. La ventanilla se desbloquea y se abre. Saca el ramo del compartimento con cuidado, que para eso son flores. En cuanto lo retires, la ventanilla se cierra sola. Ya está. Ya puedes irte con tu ramo debajo del brazo adonde te lleve la noche, o la mañana, o la tarde.

Encontrar flores frescas fuera de horario ya no es un dolor de cabeza. Si alguien te pregunta dónde comprar flores a cualquier hora en Zúrich, mándalo sin dudar a la máquina de Blumerei Kalkbreite. Ramos nuevos cada día, formas de pago sencillas y una ubicación céntrica. Difícil pedir más. Es ese toque de alegría inesperada que aparece en las calles de la ciudad a la hora que haga falta.

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