Dónde comprar flores a cualquier hora en Niza
Dar con flores a deshora en Niza no es tan sencillo como uno querría. La ciudad es conocida mundialmente por su mercado de flores del Cours Saleya, pero resulta que cierra después del mediodía. Y el resto de floristerías de la Costa Azul van por el mismo camino: horario francés clásico y persiana abajo a las 7 o las 8 de la tarde. ¿Y entonces qué? ¿Qué pasa si necesitas un ramo a las tantas o antes de que salga el sol? Pues la verdad es que opciones para comprar flores las 24 horas en Niza hay poquísimas, por no decir ninguna. Lo que sí hay es una máquina expendedora de flores cerca de la estación central con un horario bastante más generoso que el de cualquier floristería de la zona. Para quien necesita flores fuera de lo habitual, es probablemente la mejor baza en toda la ciudad. Si quieres ir directo al grano, mira su ubicación en el mapa de aquí abajo.
Máquina expendedora de flores junto a la estación Nice Ville
Está en el número 25 de la Avenue Thiers, a un tiro de piedra de la estación Nice Ville. Es uno de los puntos más accesibles de toda Niza para pillar un ramo fresco sin dar mil vueltas. Abre de 8 de la mañana a 10 de la noche, todos los días de la semana. Sábados, domingos, festivos. Todo. No es una opción 24 horas en sentido estricto, cierto. Pero 14 horas al día, todos los días, es bastante más de lo que te va a ofrecer cualquier floristería tradicional de la ciudad. Los ramos son frescos, variados, y se reponen con regularidad para que la calidad no baje.
Una opción rápida y cómoda en pleno centro de Niza
Mejor ubicada, imposible. La Avenue Thiers es una de las arterias con más movimiento de Niza, la que conecta la estación de tren con el corazón de la ciudad. Acabas de bajarte del tren y necesitas un detalle. Vas de camino a una cena y se te había olvidado. Paseas por el barrio y te apetece llevar flores a casa. La máquina está ahí, esperándote. Sin colas. Sin horarios de cita. Eliges el ramo, pagas y a otra cosa. Pensada para gente que va con prisa pero que, aun así, no quiere presentarse con las manos vacías.
